Aprende a estructurar tus comidas cotidianas con vegetales abundantes, proteínas de calidad y grasas saludables.
Fases del procedimiento
1. La mitad vegetal
Llena el 50% de tu plato con verduras u hortalizas de temporada, variando preparaciones crudas y cocinadas.
2. Un cuarto de proteína
Dedica el 25% a fuentes proteicas: legumbres, pescados, huevos, aves o tofu.
3. Un cuarto de carbohidratos complejos
El 25% restante para tubérculos, avena, arroz integral o pan de masa madre de calidad.
4. El toque de aceite de oliva
Adereza con aceite de oliva virgen extra en crudo para aportar polifenoles y ácidos grasos monoinsaturados.