PREGUNTAS Y RESPUESTAS

PREGUNTAS FRECUENTES

Respuestas reflexivas, rigurosas y desprovistas de alarmismo a las 25 dudas más comunes sobre biomarcadores, peso y estilo de vida.

Es una fórmula matemática que divide el peso en kilogramos entre la estatura en metros elevada al cuadrado, utilizada internacionalmente como referencia estadística en adultos.

Se divide el peso (kg) entre la altura multiplicada por sí misma (m²). Por ejemplo, para 70 kg y 1,75 m: 70 / (1,75 × 1,75) = 22,86 kg/m².

Se clasifica estadísticamente como 'Bajo peso'. Puede reflejar una complexión constitucional delgada o requerir una revisión nutricional si se acompaña de fatiga o pérdida súbita de masa corporal.

Es el intervalo comúnmente denominado 'Peso normal' o normopeso, asociado epidemiológicamente a un menor riesgo relativo de patologías metabólicas en adultos.

Se clasifica como 'Sobrepeso'. No es un diagnóstico de enfermedad, sino una referencia orientativa que invita a valorar la composición corporal y los hábitos cotidianos.

Indica estadísticamente 'Obesidad' en sus diferentes grados (I, II o III). Es aconsejable consultar con un profesional sanitario para una valoración integral de la salud.

No es una herramienta precisa para deportistas de fuerza o culturistas, ya que el peso del tejido muscular puede elevar el IMC a rangos de sobrepeso u obesidad sin que exista exceso de adiposidad.

No. El cálculo utiliza el peso corporal total sin diferenciar si los kilogramos corresponden a tejido adiposo, masa magra, agua o esqueleto.

Es la horquilla de kilogramos comprendida entre el peso correspondiente a un IMC de 18,5 y el correspondiente a 24,9 para una estatura determinada en adultos.

No existe biológicamente un único peso ideal. Existe un intervalo saludable personal en el que el cuerpo funciona con vitalidad, equilibrio metabólico y bienestar.

Porque la proporción entre músculo, grasa y hueso, así como la distribución anatómica del tejido adiposo (subcutáneo frente a visceral), difiere enormemente entre individuos.

Descalzo, con la espalda recta contra una pared vertical, talones apoyados, la mirada horizontal al frente y utilizando un plano rígido sobre la coronilla.

A media mañana; al despertar somos hasta 1,5 cm más altos debido a la hidratación de los discos intervertebrales que se comprimen ligeramente con la gravedad durante el día.

Por la mañana al levantarse, tras evacuar la vejiga, antes de ingerir líquidos o comida, con la mínima ropa y siempre sobre la misma báscula colocada en suelo duro.

Pesarse una vez cada una o dos semanas suele ser suficiente para evaluar tendencias sin sufrir el estrés de las fluctuaciones diarias de agua.

Las oscilaciones repentinas se deben casi exclusivamente a la retención hídrica (tras comidas saladas o cambios hormonales), la digestión en curso y las reservas de glucógeno.

En absoluto. Es únicamente un parámetro orientativo y estadístico. No sustituye la evaluación personalizada de un médico o dietista-nutricionista.

El estrés crónico, las horas de sueño, la medicación, la hidratación, la genética y las variaciones hormonales influyen directamente en la masa corporal.

Porque el perímetro abdominal refleja la presencia de grasa visceral alrededor de los órganos internos, un predictor cardiometabólico más preciso que el IMC aislado.

Es el gasto energético no derivado del ejercicio formal (caminar, subir escaleras, moverse en el trabajo). Aumentar el NEAT es fundamental para combatir el sedentarismo.

Sí; caminar a paso ligero tras las comidas activa la captación muscular de glucosa sin depender de la insulina y mejora la salud cardiovascular.

Dormir menos de 7 horas eleva la grelina (hormona del hambre) y reduce la leptina (saciedad), impulsando la búsqueda de alimentos hipercalóricos al día siguiente.

Las restricciones extremas provocan pérdida de masa muscular, ralentización metabólica adaptativa y efecto rebote, deteriorando la relación psicológica con la comida.

Aportan proteínas vegetales de absorción lenta, fibra fermentable que nutre la microbiota y micronutrientes como hierro y magnesio con bajo índice glucémico.

Elige un único micro-cambio sostenible (por ejemplo, beber un vaso de agua al despertar o dar un paseo diario de 20 minutos) y consolídalo antes de sumar el siguiente.